Berlín, un paseo a través del legado de la Segunda Guerra Mundial

Hay multitud de cosas que hacer y ver en Berlín, una de las capitales europeas más solicitadas por los viajeros de todo el mundo. La capital germana es una ciudad moderna, dinámica, liberal, cosmopolita y un largo etcétera de adjetivos positivos, es una ciudad que no deja indiferente a nadie.

Una de las actividades que podemos realizar en la capital germana es visitar los lugares históricos que tuvieron protagonismo durante la Segunda Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría. Hay muchos de ellos repartidos por toda la ciudad, a cada cual más interesante e inquietante.


Para llegar hasta Berlín no nos queda otra que tomar un avión, hay algunas compañías de bajo coste que hacen el trayecto. Como por ejemplo EasyJet que tiene vuelos directos desde Barcelona, Madrid, Málaga, Mallorca y Tenerife

Muro de Berlín

Una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, el mundo quedó divido en dos grandes bloques, por un lado el socialista con la URSS a la cabeza y por el otro lado la capitalista con EEUU como máximo exponente. En medio, una Europa reducida a cenizas tras años que guerra.

En pocos lugares el encontronazo entre estas dos concepciones de entender la vida fue tan intenso como en la ciudad de Berlín.

Muro de Berlín

Muro de Berlín

Más de 3 millones de personas huyeron de la República Democrática Alemana (RDA) que estaba bajo control soviético a la República Federal Alemana (RFA). Para cortar esta sangría, los dirigentes de la RFA decidieron reforzar las fronteras para que sus ciudadanos no “huyeran de su paraíso socialista”. En el caso de la ciudad de Berlín, que estaba partida en dos, por un lado Berlín Este bajo control de la RDA y por el otro Berlín Oeste bajo el control de la RFA, construyeron un muro y cerraron la mayoría de pasos fronterizos.

Muro de Berlín

Este muro, conocido como el muro de la vergüenza, separó a los berlineses desde su construcción en el año 1961 hasta su caída en 1989. Su simbolismo lo convierte en uno de los lugares históricos más importantes del siglo XX. Hoy en día se pueden visitar varias secciones que se dejaron en pie para recordar esta sinrazón, que separó familias enteras durante décadas y que le costó la vida a varios cientos de personas que infructuosamente intentaron cruzarlo.

Puerta de Brandenburgo

Se comenzó a construir en 1788 y era una de las puertas de entrada a la ciudad. Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió graves daños y en 1956 los dos bandos en los que estaba dividido Berlín se pusieron de acuerdo para su restauración, incluida la cuadriga que la corona.

Más tarde quedó dentro del Muro de Berlín, en tierra de nadie, hasta que fuera restaurada de nuevo tras la caída del muro y se convirtiera en uno de los símbolos de la reunificación alemana.

Puerta de Brandenburgo

Puerta de Brandenburgo

Checkpoint Charlie

Tras la construcción del Muro de Berlín el Checkpoint Charlie se convirtió en el único puesto fronterizo por el que se permitía que los ciudadanos de Berlín Oeste pasaran a Este. Eso sí, bajo una serie de restricciones que hacían muy difícil hacerse con un visado.

Hoy en día nada queda de aquel puesto fronterizo salvo una pequeña caseta, que no es la original, la foto de los últimos guardias que custodiaron la frontera y una réplica del cartel que indicaba a los berlineses que estaban abandonando el sector americano.

Checkpoint Charlie

Checkpoint Charlie

Parlamento alemán (Reichstag)

Coronado por una increíble cúpula de cristal obra de Norman Foster y que se puede visitar de forma gratuita es la sede del parlamento alemán, el Bundestag. Terminó de construirse en 1894 y es de estilo neorrenacentista.

Berlin: Reichstag

Reichstag

Al final de la Segunda Guerra Mundial fue el escenario de encarnizados combates, resultando seriamente dañado, más tarde se restauraría y en 1999 se convertiría en la sede del parlamento.

Cúpula del Reichstag

Cúpula del Reichstag, diseñada por Norman Foster

Pasará a la historia, entre otras cosas, por esta foto, tomada el 2 de Mayo de 1945 por el fotógrafo soviético Yevgeni Jaldéi. En la foto se va a soldados del ejército rojo colgando la bandera de la hoz y el martillo sobre el edificio, al fondo se ve el estado en el que quedó la capital alemana tras la guerra.

Soldados del ejército rojo colgando la bandera soviética en el techo del Reichstag

Foto de: Yevgeni Jaldéi

Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm

Esta iglesia se conserva en el estado que quedó tras los bombardeos aliados, a modo de recordatorio sobre la barbarie de la guerra.

Monumento al Holocausto

Este monumento en memoria de los judíos asesinados en Europa está situado muy cerca de la Puerta de Brandeburgo. Está construido por más de 2.700 enormes bloques de hormigón de diferentes alturas.

Monumento al holocausto en Berlín

Monumento al holocausto en Berlín

Es difícil encontrarle forma a su conjunto a no ser que lo miramos de lejos, donde las diferentes alturas de los bloques hacen que se dibuje algo parecido a la forma que adquiera una cama elástica al pasarle una pelota pesada rodando por encima. Simboliza algo así como el rodillo que pasó por encima del pueblo judío durante la época de los Nazis.

También es un lugar pensado para provocar la desorientación a los visitantes que se adentren entre los estrechos pasillo que dejan los bloques entre ellos. Debajo, en un subterráneo hay un centro de información con un pequeño museo.

Monumento al holocausto en Berlín

Monumento al holocausto en Berlín

Berliner Unterwelten

Durante el final de la guerra se comenzaron a construir búnkeres en el subsuelo de Berlín para proteger a sus habitantes de los bombardeos aliados. Se pueden contratar tours guiados a través de ellos. Se conservan muchos objetos de la época, aunque sin duda lo más interesante de la visita son las explicaciones del guía, todos unos expertos en la historia del Berlín, tanto durante el dominio Nazi como luego con los soviéticos.

Para más información sobre las visitas podéis visitar la página de La Sociedad para la Investigación y Documentación de Estructuras Subterráneas de Berlín

Campo de Concentración de Sachsenhausen

En las afueras de Berlín podemos visitar este campo de concentración, uno de los primero que construyeron los Nazis y que se ha conservado para el recuerdo, el lugar, para que engañarnos, hiela la sangre.

Entrada al campo de concentración de Sachsenhausen

Entrada al campo de concentración de Sachsenhausen

Se terminó de construir en 1936 y funcionó como centro de detención y exterminio, de se cree que murieron unas 30.000 personas hasta que los rusos lo liberaron en 1945. Pero no terminó ahí su historia de horror, ya que después los rusos lo usaron como campo de detención y confinamiento de presos políticos, se cree que más de 10.000 personas murieron en el lugar bajo el régimen soviético.

Berlín: Sachsenhausen

Se conservan algunos barracones, los restos de los hornos crematorios y en el centro del campo hay un obelisco construido en 1961 en memoria de la liberación del campo. También se conserva el mensaje que había en la entrada de todos los campos de concentración “Arbeit macht frei” que significa “el trabajo os hace libres”.

Sachsenhausen

Hornos crematorios en el campo de concentración de Sachsenhausen

Sachsenhausen-berlinBarracones Sachsenhausen

Para llegar a Sachsenhausen hay que tomar el metro S1 en dirección hacia Oranienburg y bajarse precisamente en Oranienburg que es la última parada. Tarda en llegar 45 minutos. Una vez allí hay un paseo de 25 minutos hasta el campo o bien se puede tomar un autobús urbano justo enfrente de la estación.

La entrada a Sachsenhausen es gratuita, pero es recomendable alquilar una auto guía, disponibles en español por 3 euros para poder enterarnos bien de lo que estamos viendo.

Author: Fernando Mesa

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2 Comments

  1. Una de mis ciudades favoritas, como curiosidad en el Campo de Sachsenhausen tuvo lugar la historia real que inspiró la película Los Falsificadores, saludos viajeros.

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    • Hola Raúl, gracias por el apunte, no he visto la película pero ahora que lo dices, recuerdo que la guía nos dijo algo sobre un barracón, en el que los presos se dedicaban a falsificar dólares o algo así.

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